En los últimos cinco días en Miami he estado en tres eventos de más de 400 personas - una gala del aniversario de una cámara de comercio, premios para abogados latinoamericanos y un almuerzo caritativo. En todos hubo ponentes quien en inglés o español o en una combinación de los dos presentaban sus discursos.
Saber hablar en público es algo que debemos enseñar en clase independientemente de la edad, oficio, nivel del idioma u otros circunstancias del alumnado. Aparte de los beneficios lingüísticos, esta capacidad les daría mucha confianza en si mismos.
En mi aula ideal debe haber una posibilidad de crear una escena donde el alumno se dirige a la audiencia y deben existir actividades dedicadas a la escritura de ponencias (speechwriting).
Memorizar poesía y organizar recitales en clase es un buenísimo ejercicio. Os ofrezco este poema de Gabriel Aresti, un gran desconocido poeta vasco, con una importante carga emocional.
La casa de mi padre
1963
Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.
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